La caja refrigerada es una solución para transportar productos frescos que requieren una temperatura específica. Esta conversión cuenta con recubrimiento especial y equipos multitemperatura para adaptarse a distintas necesidades de conservación.
La caja seca es la opción ideal para transportar materiales pesados no sensibles a cambios de temperatura. La caja seca aislada, al tener paredes de aislamiento térmico, mantiene los productos estables. Algunos usos son: químicos, abarrotes, fármacos y mucho más
Son aquellos que llevan unos mástiles, o estacas, anclados a la base de la zona de carga. Dependiendo de los materiales a trasportar, se dejan así o se complementan con tablones y lonas para adaptarlos a la mercancía.